ESTILO
LUXURY

Monica Luna
17 sep 2025
Con la emblemática Plaza Mayor convertida en pasarela, Carolina Herrera presentó su colección Primavera-Verano 2026 en un desfile que será recordado como uno de los más ambiciosos de la firma hasta la fecha.
Bajo la dirección creativa de Wes Gordon, la marca neoyorquina abandonó temporalmente el escenario habitual de Nueva York para rendir homenaje a España y, en especial, a la ciudad que inspira tanto al diseñador.
Un espectáculo monumental
El evento congregó a unas 800 personas entre invitados nacionales e internacionales, incluyendo celebridades del cine, la moda y la música. Nombres como Pedro Almodóvar, Lucy Hale, Vittoria Ceretti, Becky G, Aitana Sánchez-Gijón, entre otros, desfilaron por el front-row.
La pasarela, de casi un kilómetro de longitud, fue teñida de rosa, un gesto estético que fusionó elegancia, teatralidad y presencia urbana. Turistas, vecinos, y quienes circulaban por la zona también formaron parte del paisaje, observando el desfile desde balcones y terrazas.

La colección: pasado, presente y artesanía
Gordon se inspiró en la Madrid del Siglo de Oro, la Movida de los años 80, la vitalidad callejera de la ciudad y sus tradiciones culturales. Se vieron abundantes capas castellanas, siluetas inspiradas en abanicos, estampados florales (rosas, claveles, violetas), bordados ricos, pedrería, colores vibrantes como el rosa eléctrico, rojo profundo, rojo “Herrera”, lila violeta, negro y blanco puro.
También hubo colaboraciones con diseñadores españoles, como Sybilla y Palomo Spain, y la histórica casa de capas Seseña participó, aportando ese sello local tan distintivo.
Una pieza que destacó fue la reinterpretación de la icónica camisa blanca de Herrera, adaptada con texturas y cortes contemporáneos. Vestidos de gala teatrales abrieron y cerraron el espectáculo.

Música, ambiente y emociones
La banda sonora mezcló clásicos de la Movida madrileña como “Cómo pudiste hacerme esto a mí” de Alaska y Dinarama, “No controles” de Olé Olé, entre otros. Este guiño musical reforzó el concepto de memoria cultural y de celebración del ahora, del pasado que vive en el presente.
El desfile coincidió también con el lanzamiento del nuevo perfume de la casa: La Bomba —un nombre que parece decirlo todo sobre la intención de impacto, celebración y energía con que se llevó a cabo el evento.
Más allá de la moda
La decisión de presentar la colección principal fuera de Nueva York marca un hito para Carolina Herrera. Madrid no solo se usó como escenario, sino que fue protagonista estética y conceptual de la propuesta. Este paso refuerza los vínculos de la casa con España, no solo por su grupo propietario (Puig), sino por lo que la ciudad representa: historia, cultura, pasión, inspiración.
Además, el desfile se percibió como un ejercicio de visibilidad para la moda española, confirmando la calidad de los artesanos locales y la fuerza creativa del país en un contexto global.

Carolina Herrera ha logrado algo poco habitual: conjugar espectáculo, arte, tradición y modernidad en una propuesta coherente y profundamente inspirada en un lugar. El desfile de la Primavera-Verano 2026 no fue solo una presentación de moda, fue una celebración de Madrid y de España, un puente entre la casa neoyorquina y sus raíces latinas, llevado a cabo con esplendor, creatividad y un intenso sentido de pertenencia.