Madrid entra en la era de la Fórmula 1
El debut del Madring convierte a la capital española en uno de los nuevos grandes escenarios del calendario internacional

Madrid acaba de escribir un nuevo capítulo en la historia de la Fórmula 1. El 13 de septiembre, la capital española recibió por primera vez al Gran Premio de España en el nuevo Madring, un circuito concebido para unir la velocidad de la máxima categoría con el carácter urbano y cosmopolita de la ciudad.
El estreno llegó después de más de cuatro décadas desde la última presencia de la Fórmula 1 en Madrid. Antes del Madring, el histórico circuito de Jarama había sido escenario de nueve Grandes Premios entre 1968 y 1981. Ahora, la categoría regresa a la capital con un proyecto completamente distinto: un circuito híbrido alrededor de IFEMA Madrid y Valdebebas que combina secciones permanentes con trazado urbano.
El resultado es un escenario de 5.414 kilómetros, 22 curvas y 57 vueltas. Entre sus elementos más distintivos está La Monumental, la curva 12: un giro semicircular de aproximadamente 550 metros y una inclinación de hasta 24%, diseñado para convertirse en una de las imágenes más reconocibles del nuevo Gran Premio.
La primera edición también tuvo un protagonista claro sobre el asfalto. Kimi Antonelli consiguió la victoria para Mercedes, seguido por Max Verstappen y Lando Norris. Charles Leclerc terminó cuarto y George Russell quinto. La carrera se disputó a lo largo de 57 vueltas y tuvo una duración de 1 hora, 34 minutos y 23.754 segundos para el ganador.
Pero el proyecto madrileño va más allá de una pista de carreras. Desde su concepción, el Gran Premio fue planteado como una experiencia capaz de combinar deporte, entretenimiento y hospitalidad, aprovechando además la ubicación de IFEMA, a pocos minutos del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y con conexión mediante transporte público. Formula 1 proyectó inicialmente una capacidad superior a 110,000 espectadores diarios, con posibilidad de ampliarla durante los primeros años del acuerdo.

Esa dimensión convierte al Madring en algo más que una nueva parada del campeonato. Madrid entra en el mapa de las ciudades que utilizan la Fórmula 1 como plataforma internacional de turismo, gastronomía, hospitalidad y entretenimiento. El Gran Premio se integra naturalmente en una capital conocida por sus museos, arquitectura, restaurantes, hoteles y una escena cultural que permite extender la experiencia mucho más allá del circuito.
También existe un componente especialmente simbólico: Carlos Sainz, nacido en Madrid, es embajador del evento y se convirtió en uno de los rostros locales de esta nueva etapa. Su presencia conecta la identidad de la ciudad con una disciplina que durante décadas tuvo en España a Barcelona como uno de sus principales escenarios.
La llegada de Madrid tampoco significa el final del Gran Premio de España en Barcelona para 2026. El calendario de la temporada incluyó el Gran Premio de Barcelona-Catalunya en junio y, posteriormente, la nueva cita madrileña en septiembre, convirtiendo a España en uno de los países con dos fechas dentro del campeonato.
Con un contrato que contempla la presencia de Madrid en el calendario de Fórmula 1 de 2026 a 2035, el Madring no se plantea como un acontecimiento pasajero. Su verdadero desafío será construir una identidad propia y convertir cada edición en una cita capaz de representar la nueva relación entre Fórmula 1, ciudad y lifestyle.
Madrid ya tiene la pista. Ahora comienza la construcción de su propia leyenda dentro de la Fórmula 1.


